HISTORIA

“SOLO LA ACTITUD Y LA PASIÓN POR LO QUE HACEMOS FORTALECE NUESTRA ESPECIALIDAD”

FUNDACION Y DESARROLLO DE LA SOCIEDAD ECUATORIANA DE ANESTESIOLOGÍA

Por: Dr. Efrain Vela Badillo socio fundador de la SEA

Anotemos algo sobre la anestesia en el Ecuador y luego en Quito, para poder situarnos en la época.
Se observa una publicación del diario El Comercio del 13 de Mayo de 1987, con motivo de la proximidad de las Bodas de Plata de la Sociedad que festejamos el 15 mayo, donde la primera anestesia general en esta ciudad se empleó óxido nitroso, por un dentista colombiano, el doctor German Lince, y hace lo mismo en 1873 el doctor Alejandro Schibbye.

En 1874, García Moreno trajo a los franceses a fin de actualizar los objetos hospitalarios. Dos de ellos, los doctores Gyraund y Domec, utilizaron cloroformo a la compresa; luego otros médicos usaron éter a la compresa, y a la reina, y emplearon también el inhalador de Ombredanne.

La primera anestesia raquídea la realizó en Guayaquil el doctor Miguel Alcívar en 1901 y la primera anestesia epidural la realizó en Quito en doctor Elías Gallegos Anda, en 1937.

En 1948 realiza la primera intubación endotraqueal el señor Ferguson, enfermero norteamericano que trabajo en la antigua Clínica del Seguro.

Por esa misma época hicieron un curso corto de anestesia en Buenos Aires los doctores Augusto Bonilla y Gonzalo Molina.

En 1957 regresó a Quito el doctor Galo Constante, primer anestesiólogo quiteño entrenado en Boston. Luego, con el paso del tiempo, varios médicos ecuatorianos, preparados en el exterior, ejercían la especialidad. Otros médicos se entrenaban y especializaban con afición y vocación en los diferentes hospitales de la ciudad. Otros con más solvencia, ya eran anestesistas oficiales de algunas instituciones.

Es así como en la clínica del seguro estaban los doctores Eduardo Proaño y Hugo Hurtado. En el Hospital Eugenio Espejo, los doctores Marco Moyano y Jaime Yépez. En el San Juan de Dios y en la Clínica Central, los doctores Juan Serrade y Carlos Veloz. En el Militar, cronológicamente, los doctores Gonzalo Molina, Oswaldo Bonilla y Julio Banderas, luego les remplaza Efraín Vela. En el hospital de niños Baca Ortiz, el doctor Jorge Moreno y la doctora Elsa González; el doctor Efrén Montalvo en los años siguientes el doctor Flavio Hidrobo en la Clínica Ayora. El doctor Galo Constante en la clínica del Seguro y la Clínica San Francisco. El doctor Gustavo Ramos en la Maternidad Isidro Ayora. El doctor Arturo Pozo en la Clínica Mosquera; así mismo, otros colegas lo hacían en otros centros como Aníbal Torres, en la clínica Santa Lucía.

En la clínica Pichincha, el doctor Jaime Yépez; Miguel Vásquez y Eduardo Román en la Clínica Santa Cecilia.

Todo este grupo de médicos que ejercíamos anestesiología, armados con un tensiómetro, dos fonendoscopios y los cinco sentidos, administrábamos anestesia general con ciclopropano, tricloroetileno y éter, luego, introduciendo la inducción endovenosa son surital o pentotal sódico y el mantenimiento con éter en los niños.

Los relajantes musculares y los monitores aparecieron más tarde.

En esos años, como parte de materia de patología externa se dictaba un capitulo referente a la anestesia a los estudiantes de 3º año de Facultad de Medicina, elementos muy poco convincentes para aficionarse a la espacialidad.

En la mayor parte de los centros, el cirujano imponía su criterio para elegir la anestesia, hasta que poco a poco fuimos adquiriendo el, peso necesario para ofrecer la mejor elección y titularnos como “Médicos de Vida” (El Comercio, el 13 de Mayo de 1987)

En este grupo de médicos y las autoridades médicas de entonces, sentían necesario que la especialidad naciera como tal y se desarrollara. Por ello y porque la especialidad parecía estar en manos de médicos aficionados, médicos residentes, enfermeras, las anestesias cortas (Legrados) en manos de las obstetras. Cuando no en manos del mismo obstetra que hacia la anestesia, y el legrado o la extracción manual. Además de los requerimientos de las Sociedades de Anestesia de Latinoamérica, de contar con la Sociedad Ecuatoriana, se destaca la importancia de la formación de nuestra sociedad.

Con estos antecedentes, el doctor Eduardo Luna Yépez, presidente del Centro Medico Federal de Pichincha y la Comisión de Anestesiología del propio centro invita a una asamblea a todos los médicos que ejercían la especialidad.

Atendiendo a esta gentil invitación, concurren los siguientes doctores: Carlos Veloz, Galo Constante, Gustavo Ramos, Jaime Yépez, Flavio Hidrobo, Elsa González, Efraín Vela, Arturo Pozo y Jorge Moreno, el 15 de mayo 1962.

Se instala la sesión en la sede del Centro Medico Federal de Pichincha bajo la presidencia del doctor Jorge Moreno, como delegado del presidente del centro. El doctor Moreno presenta un saludo a la asamblea y manifiesta que el principal objetivo de esta reunión es formar la Sociedad de Anestesiología del Ecuador.

Por consenso se resuelve declarar fundar la sociedad ecuatoriana de anestesiología, siendo sus miembros y socios fundadores, los asistentes a la asamblea.

La asamblea decide nombrar un directorio provisional, hasta que se hagan y aprueben estatutos, el mismo que queda conformado así:
Presidente: Dr. Jorge Moreno Carrión
Vicepresidente: Dr. Gustavo Ramos Toledo
Secretario: Dr. Galo Constante Anda
Pro Secretaria: Dra. Elsa González
Tesorero: Dr. Flavio Hidrobo Alvear

Entre las resoluciones de la asamblea, destacan:
1. Comunicar a todas las entidades médicas la fundación de la sociedad
2. Comunicar e invitar a ser parte de la sociedad a los médicos de provincias
3. Invitar a los médicos que ejercen en Quito a ser parte de la sociedad
4. Dar la mayor publicidad posible al acontecimiento fundacional

En esta misma asamblea algunos miembros del directorio deciden viajar a Lima al Tercer Congreso Mundial, VI Congreso Latinoamericano y Primer Peruano de anestesiología y afortunadamente regresan con la importantísima gestión realizada, que consta en que nuestra Sociedad Ecuatoriana haya participado como Cofundadora de la Confederación Latinoamericana de Sociedades de Anestesiología (C.L.A.S.A), participación por demás oportuna que nos llevó desde ese momento a figurar en el ámbito latinoamericano mundial.

Han de pasar dos años para que en sesión de asamblea general del 27 de abril de 1964, se nombre la comisión para elaborar un proyecto de estatutos, designación que recae en los doctores Jorge Moreno, Gustavo Ramos, Jaime Yépez y Oswaldo Morán.

En estos años son innumerables las tentativas para que los anestesiólogos del Guayas renazcan, formen o se agrupen en sociedad para lograr fundar la Sociedad Nacional y sin ser formalmente conformadas, comienzan las dos sociedades a hacer presencia y contribución a la Confederación Latinoamericana.

Luego de ser presentado el proyecto de estatutos y entre

consideraciones de la asamblea general, se aprueban internamente. El 31 de octubre de 1966 se consigue la aprobación oficial por acuerdo ministerial Nº 7193, con la modificación de que la denominación oficial sea Sociedad Ecuatoriana de Anestesiología, Núcleo de Pichincha, Sin embargo, el espíritu de los fundadores y la fuerza de las circunstancias, era considera como ecuatoriana.

El 23 de febrero de 1984, por acuerdo ministerial Nº 5430, firmado por el señor ministro de salud, Dr. Luis Sarrazín Dávila, se aprueban los estatutos en virtud de los cuales se constituye la “Sociedad Ecuatoriana de Anestesiología” y dispone su publicación en el Registro Oficial sin ninguna modificación.

Desde su fundación la sociedad declara la guerra al empirismo, haciendo honor a sus estatutos en el artículo 2, que dice: “Erradicar la práctica del empirismo en la especialidad”.

Las autoridades hospitalarias que no comprendían la necesidad de la especialidad en anestesiología, pretendieron en algún hospital y en una clínica privada contratar técnicos en anestesia, en lugar de especialistas.

Con la ayuda del jefe de la Inspección de Profesiones Médicas y Farmacias, se logra detener semejante despropósito y también se recomienda a la Sociedad del Guayas que se oponga al pedido de alguna institución de organizar Curso de Formación de Técnicos en Anestesia y lo mismo sucede en Ambato. Entonces la Sociedad toma cartas en el asunto y se dirige a los decanos de las facultades de medicina de Quito y Guayaquil a fin de que en oposición a esta corriente se creen cursos de anestesia para médicos.

La sociedad recomienda e impulsa la enseñanza de anestesia a los internos residentes y médicos jóvenes a fin de formar los servicios de anestesia solamente con médicos e internos de medicina, Prueba de ello es la creación del Servicio de Anestesia del Hospital Militar, en donde se dispone que la anestesia solo sea administrada por miembros del servicio. En otros hospitales se toma la misma actitud.

“La carencia de especialistas en otras especialidades se refleja en muchos centros de salud”; por ello la Sociedad de Anestesia, junto a Profesiones Medicas y otras sociedades de especialistas ponen en conocimiento del poder Ejecutivo, (Gobierno del señor Clemente Yerovi Indaburu) el “Reglamento para la instalación y funcionamiento de las clínicas médico-quirúrgicas y obstétricas”, publicado en el Registro Oficial Nº 1398 del 4 de Noviembre de 1966.

En el capítulo de Regulación del Ejercicio Profesional, Se dispone claramente que “los especialistas, Para actuar como tales, deberán obtener un certificado que acredite su capacidad, otorgado por el decano de la Facultad de Medicina”; certificado de pertenecer a la sociedad de especialistas correspondiente, haber efectuado cursos en el país o en el exterior, presentar documentación de acreditación de por lo menos tres años y un certificado del Colegio Médico correspondiente. El establecimiento que no llene los requisitos, Puede ser clausurado hasta cumplirlos.

A partir de estas fechas, se suceden directorios anuales con integrantes de Pichincha, siempre pensando en la conformación nacional.

También la sociedad interviene en defensa de algunos colegas y socios que son agredidos por las autoridades de clínicas y hospitales privados, exigiéndoles porcentajes de los honorarios y regulándolos a cifras ínfimas y hasta deshonestas, por decir lo menos.

Se continúa y acentúa la campaña para que en los servicios de anestesia se contrate solo a médicos anestesiólogos o con práctica suficiente, cumpliendo de esta manera el reglamento.

La sociedad, actuando como nacional y de Pichincha, recibe el pedido de la Facultad de Ciencias Médicas para la organización de cursos de la especialidad y la organización y de la catedra de la especialidad.

No es sino hasta 1971 que la sociedad encarga a los doctores Oswaldo Moran y Efraín Vela, ya profesores de la facultad, dependientes de la catedra de cirugía, la organización de esta cátedra de anestesia independientes de otras.

Se hace el programa de enseñanza, se realizan concursos para completar la plantilla de profesores y se arranca de esta manera, la enseñanza en el pre grado

En la década de los 60 aparecen también muchas drogas que son estudiadas en las sesiones científicas de la sociedad que funcionaba como “ecuatoriana’’, Sin embargo, de que se establecían relaciones con las sociedades de Guayas y Azuay.

En 1961 llega a Quito el Halothano, con un experimentado anestesiólogo estadounidense, el Dr. Valentín Mazzia, quien acompañado del doctor Eduardo Guzmán de Guayaquil, hace demostraciones y dona al Hospital Militar el vaporizador Fluotec con el que se realiza la primera anestesia en Quito con Halothano administrada por ecuatorianos y advienen también los halogenados, Metoxifluorano y Fluroxene.

Asimismo se popularizan los vaporizadores calibrados como el Vernitrol de Ohio, el vapor de Dräger, la Marmita de Cobre de Ferguson, Los tres halogenados, merecieron un trabajo del Hospital Militar: “Tres Anestésicos Halogenados, administrados en el vaporizador Vernitrol’’, que fue presentado como tema libre en el IX Congreso Latinoamericano y XI Argentino de Anestesiología en 1967; trabajo que fue celebrado por los asistentes.

Por esta época también se utilizó con efímero éxito el Epontol (Propanidida), anestésico intravenoso, que en algunos pacientes no producía la anestesia requerida y tenían vivencias trans anestésicas muy peligrosas.

En estos años se intensifica el trabajo de la sociedad en la erradicación del empirismo y el incentivo para que los médicos residentes se inclinaran por la especialidad.

Se hace una campaña de evaluaci6n y desarrollo sobre el estado de los servicios de anestesia de Quito y las provincias. Se concluye con un pedido a las respectivas autoridades hospitalarias, de mejoramiento y equipamiento de los servicios de anestesia, lo cual es parcialmente atendido, dependiendo de las posibilidades de cada institución.

El 8 de mayo de 1965, la Sociedad Ecuatoriana de Anestesióloga, ingresa con derechos y obligaciones la Federación Mundial de Sociedades de Anestesiología (W.F.S.A.), en el marco del III Congreso Mundial de la Federación de Sociedades de Anestesia.

Las relaciones Quito, Guayaquil, Cuenca y Loja se van acrecentando y se afianzan. Dan grandes pasos en pos del nacimiento de una sociedad nacional

Anualmente se van sucediendo directivas, que se confunden con la directiva nacional y la de Pichincha, en las que se procura el adelanto científico con cursos de actualización y sesiones científicas en los diferentes hospitales de Quito y en algunas provincias.

En 1970 se realiza su primer cursillo de anestesia para médicos residentes e internos que buscaba prepararlos para conformar los servicios de anestesia de las diferentes instituciones.

A partir del año se fortalecen las relaciones en Pichincha – Guayas, con la presencia entusiasta y decidida de algunos médicos anestesiólogos de Guayas como Eduardo Guzmán, Aparicio Sig Tú, Javier Zambrano, Joaquín Egas, Jorge Plaza y otros colegas, con los cuales se forma la Sociedad Ecuatoriana de Anestesiología, a la que por nombrarla de alguna manera le diremos La Nueva Sociedad; esto hacia el año 1982 y desde allí, se sucederán directivas nacionales entre Pichincha y Guayas hasta que por el año 1984 se elige un presidente del Azuay, luego serán Manabí, Pichincha, Guayas, Esmeraldas Y en estos días la presidencia nacional está en Pichincha en nombre del Dr. Milton Chango.

Por iniciativa del maestro Augusto Bonilla, cuando era directos de la “Escuela de Graduados”, ahora “Instituto Superior de Post Grado”, se realiza en agosto y septiembre de 1972 en segundo cursillo de anestesia, organizado en el Hospital Militar, con sus profesores e invitados de otros hospitales y de otras especialidades auspiciado por el Departamento de Graduados de la Facultad de Medicina de la Universidad Central del Ecuador y La Sociedad Ecuatoriana de Anestesiología. De este cursillo se conservan las memorias.

En 1973 se realiza en Bogotá el XII Congreso de CLASA, en el cual se otorga la sede del siguiente congreso del Ecuador.

Entre el 25 y 29 de agosto de 1975 se lleva a cabo en El Palacio Legislativo el “XII CONGRESO LATINOAMERICANO Y ECUATORIANO DE ANESTESIOLOGÍA” La Sociedad Ecuatoriana de Anestesiología asume el reto con seriedad, entusiasmo y sacrificio.

Elige el Comité Ejecutivo del Congreso. También son elegidas comisiones especiales como: Coordinadora para el litoral, Económica, de Asuntos Sociales y otras que conjuntamente trabajaron en la organización y realización del congreso.

Esta costumbre se desarrolló durante el Gobierno militar del General Rodríguez Lara, siendo Ministro de Salud el Coronel de Estado Mayor de Sanidad de Aviación, Dr. Raúl Maldonado. Fue calificado por la CLASA como modelo de organización, puntualidad y de grandes frutos científicos.

Luego de este I Congreso Ecuatoriano se han realizado 11 más, innumerables jornadas, cursos y actualizaciones, orientando siempre al adelanto y actualización científica de los socios.

La actividad gremial continuó con más fuerza debido a las condiciones de modernidad, de los adelantos científicos, del aumento de prestadoras de salud. Así se logra obtener la “Ley de Ejercicio Profesional de los Médicos Anestesiólogos” publicada en el Registro Oficial Nº 676 del 3 de Octubre de 2002. Trabajo, sacrificado y duro del consejo directivo de aquel entonces.

Los directorios nacionales sucesivos mantienen vigente el desarrollo científico de sus asociados en la defensa gremial y es entre 2004 y 2008 que el consejo directivo conformado, ya por filiales de Azuay, Chimborazo, Esmeraldas, Guayas, Imbabura, Loja, Los Ríos, Manabí y Pichincha, ejecuta estos principales logros: Reforma de Estatutos, Tarifario de Honorarios y Certificación de los Anestesiólogos.

En varias sesiones itinerantes en las ciudades capitales de las filiales se realiza una larga “reforma de estatutos”, cuyos principales puntos se concretan en: la sede la sociedad será en la ciudad en donde reside el presidente. Se amplía y se definen los comités que tendrá la sociedad y que son el comité académico, el de seguridad, el comité laboral, y el comité de ética y biotécnica.

Se elabora el reglamento a los estatutos en el que se consagran la regulación para las elecciones de la junta directiva, se expide el reglamento de congresos, el reglamento de ética médica, y el reglamento de publicaciones.

En este tiempo también se concreta el “tarifario de honorarios”, una aspiración permanente de la sociedad, compañías prestadoras de salud, clínicas y hospitales privados con la visión de que servirán para una mejor relación con los usuarios, médicos y compañías de seguros, privados y prepagas, tratando de conciliar entre estas lo que se manifiesta en la Ley de Ejercicio Profesional de los Médicos Anestesiólogos. Este tarifario, perfeccionado y reconsiderado, se da a conocer en septiembre de 2007.

En este mismo periodo, la sociedad, considerando su obligación conforme a la ley de ejercicio profesional, emite el reglamento para la “Acreditación en Anestesiología SEA”, con la visión de estimular y mantener el interés en la actualización médica en anestesiología, procurar un alto y regular estándar de conocimientos en nuestros asociados y anestesiólogos, así como también para dar cumplimiento a leyes y reglamentos que existan o no se crearen para controlar el ejercicio legal de anestesiología en el país.

De esta manera la Sociedad Ecuatoriana de Anestesiología emite la “Certificación SEA” para médicos anestesiólogos

Esta certificación comenzó a acreditarse desde su comienzo, sobre todo en Guayaquil, en donde ya en algunas instituciones se exige para contratar anestesiólogos.

Las juntas directivas siguientes y actuales, mantienen gran entusiasmo, por trabajar actualizando los conocimientos, defendiendo gremialmente a sus asociados, prueba de ello son: la consecución e médicos anestesiólogos las 24 horas en muchas instituciones oficiales; el XII Congreso Ecuatoriano y el actual II Curso de Educación Médica Continua de Anestesiología, que organiza y lleva a cabo la Sociedad de Anestesiología de Pichincha, en conmemoración de las bodas de Oro fundacionales de la Sociedad Ecuatoriana, el 15 de mayo de 2012 en la presidencia del Dr. Milton Chango.

También está en marcha la organización del XII Congreso Ecuatoriano a realizarse en Atacames, justamente en el mes del cincuentenario.

Espero en otra oportunidad seguir entregando más detalles de la historia de la Sociedad de Anestesiología.

Our Office

MEDICOS FUNDADORES DE LA SEA

Dr. Efraín Vela Badillo

1RA ASAMBLEA EN EL CENTRO MÉDICO FEDERAL DE PICHINCHA

Dr. Jorge Moreno

1RA ASAMBLEA EN EL CENTRO MÉDICO FEDERAL DE PICHINCHA

Dr. Carlos Veloz

1RA ASAMBLEA EN EL CENTRO MÉDICO FEDERAL DE PICHINCHA

Dr. Galo Constante

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Dr. Jaime Yépez

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Dr. Flavio Hidrobo

1RA ASAMBLEA EN EL CENTRO MÉDICO FEDERAL DE PICHINCHA

Dra. Elsa González

1RA ASAMBLEA EN EL CENTRO MÉDICO FEDERAL DE PICHINCHA

Dr. Arturo Pozo

1RA ASAMBLEA EN EL CENTRO MÉDICO FEDERAL DE PICHINCHA

Dr. Gustavo Ramos

1RA ASAMBLEA EN EL CENTRO MÉDICO FEDERAL DE PICHINCHA

PRIMERA DIRECTIVA DE LA SEA

PRESIDENTE

Dr. Jorge Moreno Carrión.

1962

VICEPRESIDENTE

Dr. Gustavo Ramos Toledo

1962

SECRETARIO

Dr. Galo Constante Anda

1962

PROSECRETARIA

Dra. Elsa González

1962

TESORERO

Dr. Flavio Hidrovo Alvear

1962

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